Desde hace siete años la Fundación Santa Teresa colabora en la erradicación de la delincuencia y la violencia en las comunidades del municipio Revenga, al este de Aragua, a través de su organización no gubernamental Proyecto Alcatraz, pero en su idea de ampliar su trabajo reformularon el programa para darle participación a los consejos comunales en la readaptación del delincuente.
Desde hace siete años la Fundación Santa Teresa colabora en la erradicación de la delincuencia y la violencia en las comunidades del municipio Revenga, al este de Aragua, a través de su organización no gubernamental Proyecto Alcatraz, pero en su idea de ampliar su trabajo reformularon el programa para darle participación a los consejos comunales en la readaptación del delincuente.
Asisten a los consejos comunales para tratar de diagnosticar sus necesidades y que desarrollen proyectos que les permitan crear un clima de paz, tranquilidad y bienestar en las zonas populares.
Jhon García, director ejecutivo de la Fundación Santa Teresa, explicó que la próxima etapa del proyecto es la readaptación de bandas delictivas y para ello la comunidad seleccionará a los delincuentes y realizarán el acercamiento con el apoyo del proyecto.
Alcatraz brindara el sistema y los miembros de la comunidad van a ser los observadores del joven que será regenerado.
"Cuando estén trabajando y estudiando tendrán supervisores, pero cuando regrese a la comunidad tendrán un tutor", señaló el director ejecutivo de la Fundación Santa Teresa.
Tomando en consideración los aciertos y desaciertos de estos siete años, Alcatraz construye la metodología que será un manual de aplicaciones entre comunidad, ONG y ex delincuentes.
Se quiere que los consejos comunales sean los dueños del proceso de readaptación, que fue denominado Visión Revenga, ayudado por el Proyecto Alcatraz. Calculan que en cinco meses tendrán el manual que brindará las herramientas que estimulen al joven a abandonar la delincuencia.
La idea es que los consejos comunales planteen el proyecto ante el Ministerio para la Participación Ciudadana, a fin que les asignen recursos.
El programa en sus inicios tuvo adversarios en las mismas comunidades del municipio Revenga. "Nos veían como que estábamos protegiendo a los agresores", dijo Jimmy Pérez, director del Proyecto Alcatraz; mientras que Jhon García, señaló que las comunidades pensaron que encubrían delincuentes.
Con esas percepciones los directivos del Proyecto Alcatraz comprendieron que lo que se plantearan en el futuro no podía ser de espaldas a las comunidades, sino que debía incluir a los vecinos.
Justicia restaurativa. La Unión Europea está apoyando el Proyecto Alcatraz para que forme los consejos comunales con la herramienta de la justicia restaurativa. "Alcatraz basa su filosofía en este tipo de justicia, que no consiste en el castigo, sino en la justicia del perdón y de la oportunidad", dijo el director ejecutivo de la Fundación Santa Teresa.
El director del proyecto, Jimmy Pérez, informó que desde sus inicios, Alcatraz ha logrado que en el municipio Revenga disminuyan los enfrentamientos entre bandas y resurjan valores en las comunidades donde los delincuentes habían hecho daño.
A través de la organización de Venezuela Sin límites se otorgan los recursos para formar al equipo del Alcatraz, a las comunidades y a los operadores de los organismos de administración de justicia. "Es la justicia que acerca al victimario con su victima y que trata de restaurar física y emocionalmente al agredido", dijo Jhon García.
En la línea del acompañamiento comunitario Alcatraz busca inyectar paz en la comunidad. "En un sector que se perdona se logra construir un futuro sin agresión y será una comunidad que va tener la paz", aseveró.